¡Buenas tardes! ¿Cómo estáis? Ya se está acabando la semana…
¡y eso siempre es motivo de felicidad!
Hoy vamos a seguir con la temática del cabello. En este
caso, os traemos 3 mascarillas caseras que dejarán vuestro pelo muy suave e
hidratado. No os vamos a engañar, no son milagrosas, pero con constancia y
regularidad podréis conseguir un pelo sano y fuerte (además, os serán de gran
ayuda los consejos que os hemos dado aquí y aquí).
Antes de pasar a las mascarillas, nos gustaría comentar algunas
cosas importantes que debéis tener en cuenta a la hora de aplicároslas:
- ¡Cuidado con la ropa! Algunos de los ingredientes dejan manchas difíciles (o imposibles) de quitar. Os recomendamos que utilicéis ropa vieja o que no os importe manchar.
- Si tenéis el pelo muy, muy graso, mejor no apliquéis las mezclas en las raíces. Aunque he de decir que yo siempre me aplico las “últimas gotitas” y no noto el pelo más graso ni apelmazado (y eso que lo tengo fino y tiende a ensuciarse con facilidad), si no estáis seguras de cuál puede ser el resultado… ¡Mejor no os arriesguéis!
- El resultado será mejor si aplicáis calor. Os recomiendo, una vez aplicadas las mascarillas, dar un poco de calor con el secador, y mantener la cabeza envuelta en un poco de papel film o (si veis que la opción anterior es un poco ridícula y os da vergüenza), cubrirla con una toalla.
- Uno de los pasos más complicados a la hora de aplicarnos estas mascarillas es retirárnoslas. Dependiendo de los ingredientes, el pelo puede quedar pegajoso, acartonado, muy graso… Os recomiendo que, a la hora de la ducha, os deis mínimo dos enjabonados y, a poder ser, con un champú que limpie en profundidad (como puede ser un champú para pelo graso o uno sin siliconas).
- No os desesperéis si no tenéis los ingredientes para cada mascarilla. Mezclar otros ingredientes que tengan propiedades para vuestro pelo, innovar con alguna otra mezcla… Como veréis ahora, tampoco hemos puesto cantidades, ya que depende de la longitud de vuestro cabello.
- Vosotras ponéis la frecuencia con la que utilizar estas mascarillas: una vez a la semana, una vez cada quince días… Todo depende del estado de vuestro cabello y sus necesidades.
Y ahora... ¡pasamos a las mascarillas!
1. Esta es una de las más fáciles, ya que sólo
consiste en utilizar dos aceites distintos(sin necesidad de hacer mezclas,
triturar ingredientes…) En este caso, utilizaremos aceite de coco y aceite de
ricino, cuyas propiedades os expongo a continuación:
- Aceite de coco: El aceite de coco tiene muchas vitaminas y beneficios para nuestro cabello, estimula su crecimiento, lo regenera y lo fortalece; además, ¡le da un brillo espectacular! Es un aceite multiusos, ya que sirve también para hidratar la piel del cuerpo, los labios… ¡incluso para cocinar!
- Aceite de ricino: Es de los mejores aceites para el cuero cabelludo, y hará que nuestro pelo crezca más sano, fuerte y más rápido. Además, ¡es buenísimo también para las pestañas!
¿Cómo aplicar ambos aceites? Muy fácil: Empaparemos de
medios a puntas con el aceite de coco y nos daremos un ligero masaje con el
aceite de ricino en el cuero cabelludo (¡cuidado con la cantidad!). Nos
cubriremos la cabeza como he dicho anteriormente y lo dejaremos así, mínimo, un
par de horas.
2. Esta segunda mascarilla es, sin duda, una de mis
favoritas. Los ingredientes son los siguientes:
- Huevo: El huevo fortalece el pelo gracias a su gran aporte de proteínas (especialmente en la clara). Además, la gran cantidad de grasas saludables que contiene nos ayuda a nutrir nuestro cabello.
- Aceite de oliva: El aceite de oliva es muy humectante, lo que hace que nuestro pelo se suavice y esté más brillante. Además, controla el frizz y nos ayuda a controlar la caspa causada por la sequedad del cuero cabelludo.
- Miel: La miel contiene un montón de enzimas, vitaminas y aminoácidos que nos ayudarán a reparar nuestro pelo y a darle muchísimo brillo. Sin embargo, es muy importante CONTROLAR LA CANTIDAD, pues es muy pegajosa y puede dificultarnos muchísimo a la hora de retirarnos la mascarilla.
3. Para la última mascarilla, necesitaremos:
- Plátano: Tiene un alto contenido en zinc, lo que nos ayudará a fortalecer el pelo y evitará su caída
- Miel: Como hemos dicho, una cantidad adecuada de miel nos aportará muchísimos componentes que nos ayudarán a mantener nuestro cabello humectado y sano.
- Aceite de almendras: Otro de los ingredientes estrella. Contiene un montón de nutrientes que ayudarán a nuestro pelo a mantenerse suave e hidratado. Al igual que el aceite de coco, es multiusos (uno de sus usos más conocidos es para “disimular” las estrías… ¿Lo habéis probado?)
Esta mascarilla tiene un PERO muy grande y es
que, a pesar de que es muy hidratante, es de las más difíciles de retirar (no
solo por la miel… los trocitos de plátano se enredan en el pelo y es todo un
show). Os recomiendo triturar el plátano para que la mezcla sea lo más
homogénea posible.
¡Y esto es todo! Nos gustaría recordaros que no tenéis que
ceñiros a las recetas que os damos; hay infinidad de ingredientes naturales
(aguacate, limón, yogur natural, aceite de jojoba…) con muchísimas propiedades
que podéis combinar y utilizar a vuestro antojo para conseguir un pelo 10.
Muchísimas gracias por leernos, nos vemos el lunes con una
nueva entrada.







